| HORA SANTA POR LA PAZ |
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| escrito por Fr. Luis Rodolfo Bernal, ofm | |
| sábado, 13 de febrero de 2010 | |
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CON SAN FRANCISCO Y JUAN PABLO II OREMOS POR LA PAZ
ALABEMOS AL DIOS DE LA PAZ
CANTO EUCARISTICO:
(Si se hace la exposición con el Santísimo, de rodillas. De lo contrario, se entona el canto, pero se permanece de pie) Monitor 1: En el año de1986 el Papa Juan Pablo II convocó a los hombres y mujeres de los distintos pueblos y religiones a una Jornada Mundial de oración por la paz, como un camino arduo y esperanzador hacia la paz, a través de la oración. En aquella ocasión el Papa enfatizó el modelo de Francisco de Asís y lo tomo como intercesor para lograr la paz del mundo. El Papa formuló entonces un pensamiento, pensamiento que la humanidad hizo suyo: Todos: ¡Paz! Un ideal hecho plegaria en la persona de San Francisco, ¡Paz!, un grito religioso que sube al cielo y cuyos ecos se difunden por el orbe entero. Monitor 2: Juan Pablo II, nos dijo en aquella Jornada: "Elegimos a san Francisco de Asís como inspirador e intercesor de nuestra oración por la paz debido a lo que representa; San Francisco es conocido y respetado como un símbolo de paz, de reconciliación y de fraternidad". Inspirados en su ejemplo, en su mansedumbre y humildad, dispongamos nuestros corazones a la oración. ACTO DE FE: (Cada quien hace su acto de fe y ofrecimiento de su hora santa, en un breve silencio) Monitor 1: Es necesario que en un mundo dividido y lleno de conflictos, como católicos, demos testimonio de nuestra fe en Jesús, Señor de la paz, y que proclamemos nuestra esperanza en El. Todos: Hoy profeso mi convicción de que en Jesucristo se encuentra la verdadera paz: Su nacimiento fue saludado por el canto de los Ángeles: «Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres que Él ama». Él predicó el amor entre todos; proclamó bienaventurados a los que trabajan por la paz, y mediante su muerte y resurrección reconcilió el cielo y la tierra. Monitor 2: Vuele nuestra mente a lo que le ocurrió a Francesco Bernardone, quien intuyó esta sencilla verdad en un momento fundamental de su vida, tras haber participado en un enfrentamiento armado. Francisco, derrotado y hecho prisionero, permaneció en la cárcel un año entero. Aquella experiencia le dio una concepción diversa de la vida; lo impulsó a convertirse en auténtico artífice de paz. Monitor 1: Cuanto más intrincadas se hacen las situaciones conflictivas y las dificultades resultan humanamente insuperables; cuantos más peligros se ciernen sobre la humanidad, tanto más debemos dirigirnos a Dios para que nos conceda la gracia de vivir como hermanos, en un mundo reconciliado. Monitor 2: La oración es el medio más inofensivo al que se puede recurrir y es, sin embargo, un arma potentísima; es una llave capaz de forzar incluso las situaciones de odio más inveterado. Monitor 1: La oración nace del corazón y tiene sus raíces en un espíritu que cree en la posibilidad de la reconciliación y de la paz. Nosotros, los cristianos, sabemos que Jesús es quien nos da la paz verdadera. A Él, pues, digamos ahora: Todos: «Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, danos la paz». Y que María, Madre del Cordero Inmaculado, interceda por nosotros ante Él. CANTO EUCARÍSTICO: (De pie) RECONCILIEMONOS EN NOMBRE DEL DIOS DE LA PAZ Monitor 2: (Sentados) Nuestra oración aquí debe incluir también un arrepentimiento por nuestras faltas. Nosotros debemos orar para que se conviertan nuestros corazones y se renueven nuestras mentes, de tal manera que podamos ser verdaderos forjadores de paz dando un testimonio común de Aquel cuyo Reino es «un Reino de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz». Monitor 1: Francisco de Asís inició su vida de conversión con un encuentro con él mismo que le llevó a cambiar en lo más intimo, al grado que lo que antes le parecía amargo se le convirtió en dulzura del alma y del cuerpo. Por ello es conveniente entrar en nosotros y reconocer con humildad nuestros errores para ponernos en paz con nosotros mismos, con el hermano y con Dios. <<Breve silencio para hacer nuestro examen de conciencia >>. Monitor 2: Para Francisco de Asís, las palabras de Dios eran la odoríferas palabras del Señor, gusta oírlas y a partir de ellas descubrir lo que Dios le pedía. Escuchemos sus palabras y descubramos que nos pide el Omnipotente en este momento a nosotros: LECTOR 1. (Hacer la primera lectura de este día o una que se elija para esta ocasión. Después de escuchar la palabra de Dios, meditar brevemente en lo que Dios nos está pidiendo hoy) Monitor 1: En el mundo de hoy, marcado por las heridas de la guerra y las divisiones no podemos huir de las duras realidades que caracterizan nuestra existencia como resultado del pecado. Mas la presencia del Señor Resucitado en medio de nosotros, con las señales de la crucifixión, nos asegura que por Él y en Él nuestro mundo puede ser transformado. Hemos de seguir al Espíritu del Señor que nos mantiene y nos lleva a curar las heridas del mundo con el amor de Cristo que mora en nuestros corazones. Monitor 2: A este Espíritu de Cristo, Espíritu de verdad, nosotros suplicamos hoy que nos haga capaces de discernir los caminos de la comprensión mutua y del perdón, pues a la oración por la paz ha de seguir una acción consecuente en favor de la paz. Todos: La oración ha de hacernos conscientes de las exigencias de justicia que son inseparables de la paz y que nos interpelan en orden a un compromiso activo en favor de la misma. Ella ha de llevarnos a pensar y a actuar con la humildad y el amor que favorecen la paz. Ella ha de hacer que crezca nuestro respeto de los unos para con los otros. Monitor 1: Sí, Jesucristo es nuestra paz y Él es el Crucificado y el Resucitado. No hemos de olvidar el gesto del Señor Resucitado. Nos ayudará a comprender el modo en que nosotros podemos ser artífices de paz. Cristo Resucitado se apareció a sus discípulos en estado glorioso pero llevaba las señales de la crucifixión, signo de Reconciliación entre Dios y los hombres. CANTO PENITENCIAL: (De píe) EL SER HUMANO ARTIFICE DE PAZ Monitor 2: (Sentados) El plan de Dios al principio de la Creación fue que los seres humanos vivieran en armonía los unos con los otros, con el reino animal, con la naturaleza y con Su Creador. Monitor 1: Cuando el plan de Dios fue alterado por las fuerzas del mal, El envió a su Hijo Jesucristo a traernos Su amor, paz, y a restaurar la armonía. Todos: Conscientes que el ejemplo de San Francisco fue tan solo un eco del mensaje de su Señor: «Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios» queremos vivir re conciliados y en paz con nosotros mismos para ser artífices de paz entre los demás. Monitor 2: Cada uno de nosotros tiene la capacidad de mostrar el amor de Dios en formas sencillas, e impartir una actitud de humildad, de unidad, de paz y reconciliación para con nuestros semejantes. Monitor 1: San Francisco de Asís al escuchar el Evangelio en la Porciúncula descubrió la voluntad de Dios y así conoció lo que Dios le estaba pidiendo en ese momento. Porque Dios le comunicaba a Francisco su voluntad a través de su palabra, Francisco nos pedirá que pongamos toda nuestra atención al escuchar las palabras divinas, pues es Dios mismo quien nos habla. Escuchemos su palabra. LECTOR 4: (De píe) (Hacer la lectura del Evangelio de este día o una que se elija para esta ocasión. Después de escuchar la palabra de Dios, meditar brevemente en lo que Dios nos está diciendo hoy). (Al terminar la lectura sentados). Monitor 2: Somos bien conscientes del hecho que «la guerra puede ser decidida por pocos; la paz supone el empeño solidario de todos». La acción paciente y tenaz para la construcción de la paz es, por lo tanto, obra de todos: hombres de Estado y de Gobierno, pero también, hombres y mujeres del pueblo sobre las cuales caería del modo más grave el enorme peso de la guerra. Monitor 1: Por ello el compromiso por la paz debe ser obra sobre todo de los creyentes. He aquí por qué las Iglesias cristianas y las grandes Religiones del mundo consideran el trabajo por la paz como una de sus tareas específicas. Todos: Como «hijos de Dios» y para serlo cada vez más realmente, nosotros, hombres y mujeres de fe, queremos por tanto comprometernos en favor de la paz. Monitor 2: El hecho de que estemos aquí juntos con el fin de orar es ya en sí una invitación al mundo para que tome conciencia de que existe otra dimensión de la paz y otro camino para promoverla, que no es solo el resultado de negociaciones, compromisos políticos o acuerdos económicos, sino también, resultado de la oración. Todos: Que todos los hombres, pueblos y lugares en guerra escuchen la llamada que Dios dirige a su conciencia para asociarse a quienes oran y testimonien que existe dentro de ellos el deseo de terminar lo más pronto posible con la violencia de las armas, para honor de Dios y tranquilidad de los hombres. CANTO DE ALABANZA: (De píe) OREMOS POR LA PAZ Monitor 1: En la jornada mundial de oración por la paz, Juan Pablo II nos dijo: “Que la oración los fortifique en este propósito. Sabéis cuánta fuerza encierra en sí, cuál es su capacidad de vencer la resistencia más obstinada. Rezad y no ahorréis esfuerzos para sustituir en nuestro tiempo el odio con el amor, la desconfianza con la comprensión, la indiferencia con la solidaridad”. Monitor 2: Reunidos bajo la protección de María, reina de la paz, en comunión con la Iglesia extendida por todo el mundo, invoquemos a Nuestro Padre Bueno y Misericordioso, para que se digne darnos la paz, diciendo a cada una de nuestras peticiones: Todos: Escucha Señor, nuestras suplicas y danos tu paz Monitor 1: Por la santa Iglesia de Dios, por su Pontífice Benedicto XVI, por los obispos y por todos los pastores: para que incansablemente prediquen y promuevan la paz. Oremos. Todos:… Monitor 2: Por los que dirigen las naciones y los diferentes grupos en conflicto: para que con interés y esfuerzo pongan fin a todo tipo de violencia y de guerra. Oremos. Todos:… Monitor 1: Para que los organismos internacionales favorezcan la paz entre los pueblos y no hagan de los progresos técnicos instrumentos de guerra. Oremos. Todos:… Monitor 2: Para que los pueblos y naciones que sufren los horrores de la guerra recobren la paz, obtengan toda clase de bienes y puedan recobrar la libertad y la paz. Oremos. Todos:… Monitor 1: Por los pobres y por los marginados de México para que les sean reconocidos sus derechos y valores y sean tratados como hijos de Dios y hermanos nuestros. Oremos. Todos:… Monitor 2: Para que nosotros, que celebramos nuestra fe, seamos dignos de saludarnos mutuamente en la paz y vivamos siempre unidos con los lazos del amor. Oremos. Todos:… Monitor 1: Por nosotros mismos para que no seamos indiferentes al dolor, a la muerte y a la injusticia; para que, seamos artífices, con palabras y con obras de la paz y la justicia, en nuestra sociedad y en el mundo entero. Oremos. Todos:… Monitor 2: Por todos los que han muerto a causa de las guerras, o causa de la injusticia de los pueblos, para que sean recibidos en la región de la luz y de la paz. Oremos Todos: Escucha Señor, nuestras suplicas y danos tu paz Monitor 1: Estrechemos nuestras manos con nuestros hermanos y hermanas para animarlos a construir la paz sobre estos cuatro pilares: verdad, justicia, amor y libertad y digamos la oración que nos enseño nuestro Hermano: Padre nuestro…. COMPROMETIDOS POR LA PAZ Monitor 2: (De píe) Nuestra oración expresa y manifiesta la paz que reina en nuestros corazones, ya que como discípulos de Cristo hemos sido enviados al mundo para proclamar la paz y para llevarle este don. Como discípulos de Cristo, tenemos la obligación especial de trabajar para llevar al mundo la paz del Señor. Monitor 1: Nuestra oración es está Hora Santa sería algo incompleto si nos fuéramos sin comprometernos a continuar la búsqueda de la unidad total y para superar las serias divisiones que aún persisten. Esta resolución nos compromete como individuos y como comunidades a buscar sendas que nos conduzcan a la paz. Monitor 2: Por ello vivamos un encuentro personal con Jesús Sacramentado, Rey y Señor de la paz, pidamos con todo nuestro corazón y con toda nuestra fe que nos conceda la paz y ante El comprometámonos a buscar este valor fundamental para la humanidad. CANTO EUCARÍSTICO: (De píe) COMUNIÓN ESPIRITUAL: De rodillas. Cada quien vive un encuentro personal con Jesucristo presente en su santísimo Cuerpo. ORACION POR LAS VOCACIONES Todos: Oh Buen Jesús, Pastor Eterno de las almas, dígnate mirar con ojos de misericordia, a esta porción de tu grey amada, Señor, gemimos en orfandad, danos vocaciones, danos sacerdotes y religiosos santos y sabios. Te lo pedimos por la Inmaculada Virgen, María de Guadalupe, tu dulce y santa madre. Oh Jesús danos sacerdote y religiosos, religiosas y fieles santos, según tu corazón. Amén. Monitor 1: Lo que hemos hecho aquí orando y dando testimonio de nuestro compromiso por la paz, hemos de continuar haciéndolo cada día de nuestra vida. Monitor 2: Demos gracias a Dios, el Dios y Padre de Jesucristo, por esta Hora Santa, y por cada uno de nosotros y hagámoslo invocando a la Virgen, Reina de la Paz, con las palabras atribuidas a San Francisco, porque reflejan bien su espíritu: Todos: ¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz! Que allí donde haya odio, ponga yo amor; donde haya ofensa, ponga yo perdón; donde haya discordia, ponga yo unión; donde haya error, ponga yo verdad; donde haya duda, ponga yo fe; donde haya desesperación, ponga yo esperanza; donde haya tinieblas, ponga yo luz; donde haya tristeza, ponga yo alegría. ¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto ser consolado como consolar; ser comprendido, como comprender; ser amado, como amar. Porque dando es como se recibe; olvidando, como se encuentra; perdonando, como se es perdonado; muriendo, como se resucita a la vida eterna. CANTO PARA LA BENDICIÓN CON EL SANTISIMO: (De rodillas) (Si no hubo exposición se termina con un canto eucarístico o de alabanza) |
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| Modificado el ( sábado, 13 de febrero de 2010 ) |
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